lunes, 3 de junio de 2013

Un camino hacia la libertad y la felicidad

Seguramente tu vida estará llena de amarguras. ¿Pero alguna vez te pusiste a pensar porque sufrimos? ¿Es por el trabajo? ¿Es por  amor? ¿Existe una gran causa de sufrimiento o serán varias?

La única respuesta es que existe una sola causa: sufrimos porque así lo declaramos, nosotros mismos somos los que elegimos sufrir. Si nos ponemos a pensar en nuestra vida encontraremos muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón valida.

Y el cambio empieza ahora mismo… ¿tienes ganas de seguir sufriendo? ¿O preferís empezar a vivir una vida distinta? Con la respuesta a estas dos simples preguntas empieza el cambio.

Y el cambio empieza cuando nos levantamos. La primera pregunta que debemos hacernos al comenzar nuestro día es ¿quiero un día bueno o quiero un día malo? De eso depende tu día. Todos los días dios nos regala un hermoso día, una gran obra maestra y nos pide una sola cosa, que lo vivamos. Yo por eso, cuando me levanto lo primero que me digo es: QUIERO UN DIA BUENO.

Dios creo al mundo con declaraciones: dijo “esto es el día y esto la noche”, “esto es el mar y esto el cielo”, “esto es el sol y esto la luna”, “estas son las plantas” y “esto son los peces, aquello las aves y lo otro los animales”. Por ultimo, dijo, “ustedes son los humanos, lo mas perfecto de la creación, están hechos a imagen y semejanza mía”. Y ahí nos dijo quienes éramos. Nos dijo que nosotros también teníamos el poder de crear vida con declaraciones.

Por eso primero yo elijo declarar como quiero que sea mi día: UN DIA BUENO. Y luego disfruto de mi día. Soy quien elijo ser. ¿Y quienes somos realmente? Seguramente vemos a un niño de dos o tres años jugando y descubrimos que es un ser libre. Sonríen y se divierten. Exploran el mundo. Eso es quienes somos, nuestra tendencia natural es disfrutar de la vida. Es jugar, explorar, ser felices. Yo por eso declare que quiero ser feliz.

Y por acá empieza el cambio. Solo hay que declarar quienes somos, declarar cual es nuestro destino. Y este ya abra sido el primer paso del cambio. DECLARA SER FELIZ.

Una vez que podemos declarar nuestro destino, ya estamos en el camino de la felicidad, ya podemos decidir la calidad de vida de queremos vivir y el uso que le queremos dar a la vida.

Pero como todo en la vida, tenemos que pagar un precio. ¿Y cual es el precio que debemos pagar por la felicidad? La respuesta es el sacrificio. A cambio del sacrificio de entregarnos día a día a nosotros mismo, de dejar nuestro cuerpo y nuestra alma en la lucha por ser feliz, empezamos a vivir la vida plenamente.

Y como ves, todo empieza por una decisión, decidir que quiero un cambio.

Yo hace ya algunos meses que decidí que quería trabajar desde mi hogar, y a partir de esa decisión mi vida empezó a cambiar. Hoy trabajo en mi casa unas 3 horas al día y tengo un ingreso superior a los U$S 1000 mensuales


¿Tu que estas esperando?

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